Hace tiempo quería escribir este post , pues también me tocó estar al otro lado del escritorio y tratar con agencias de comunicaciones.

Muchas veces me llamaron ejecutivos de agencias de comunicaciones estratégicas  (de distinto tipo y tamaño) tratando de “venderme” un tema invendible , adornándolo como la gran noticia. Tras varios tira y afloja terminaba despachando al ejecutivo con un seco “no me interesa”.

Situaciones como ésta se dan todos los días , en medios escritos, online, radio y televisión.

El tema delicado acá es que ese ejecutivo de agencia no sabía que le estaba haciendo un flaco favor a la marca (su cliente ) y la estaba quemando.

Uno como editor (o periodista) reconoce a las “marcas cacho” (con poco que contar) y a las “agencias cacho” (con poco que ofrecer).

Hoy más que nunca  las agencias tenemos la responsabilidad de aterrizar las expectativas de los clientes (marcas) , de ser selectivo con los temas a ofrecer,  y por último a darle un giro periodístico al material que la empresa te está entregando.

Sin lugar a dudas parte importante  del trabajo de las agencias es aprender a decir que no.  Muchas veces las noticias de los clientes son sólo noticias relevantes para ellos, para nadie más.

No es serio tratar de forzar una gestión por el sólo hecho que “el cliente lo pidió”, de hecho es muy irresponsable. Irresponsable , pues estás jugando con las expectativas del cliente e irresponsable ya que no lo estás “evangelizando”.

Parte importante del trabajo con el cliente debe ser de evangelización . L agencia es la encargada de hacerle entender de qué manera trabajan los medios, que es o no noticia , tiempos de entrega, entre otros.

No basta con decir que sí y mandar el comunicado.